El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial es un Organismo público descentralizado
con personalidad jurídica y patrimonio propio y con la autoridad legal para
administrar el sistema de propiedad industrial en nuestro país.
Misión
“Estimular la creatividad en
beneficio de la sociedad en su conjunto y proteger jurídicamente a la propiedad
industrial y los derechos de autor a través del Sistema Nacional de Propiedad
Industrial, mediante el otorgamiento de derechos, tales como patentes, modelos
de utilidad y diseños industriales. Asimismo, emitir resoluciones sobre signos
distintivos, como son las marcas, avisos comerciales, la publicación de nombres
comerciales, las declaraciones de protección de las denominaciones de origen y
sus autorizaciones de uso, además de las relativas licencias y transmisiones de
derechos derivados de la protección legal de los mismos. También imponer
sanciones por el uso indebido de los derechos de propiedad intelectual y para
declarar la nulidad, cancelación o caducidad de los mismos.
Difundir el conocimiento tecnológico
mundial protegido por los derechos de propiedad industrial, mediante la
promoción y diseminación de su acervo de información”.
Visión
“Encauzar las fortalezas de la
institución para que la creatividad intelectual en la actividad tecnológica e
industrial se transforme en beneficios para la sociedad en su conjunto, en una
economía cuyas condiciones de competencia brinden certeza jurídica”.
Objetivo Institucional
Que las actividades industriales y comerciales del país,
utilicen el sistema de propiedad industrial como un elemento de protección legal en la distinción y perfeccionamiento
de sus bienes y servicios.
Antecedentes
La evolución del Sistema de Propiedad
Industrial en México se ha venido desarrollando paulatinamente y sus
antecedentes datan desde las Cortes Españolas en 1820, en las que se
protegieron los derechos de los inventores, pero es hasta 1942 que se publica la Primera Ley que
contiene en un sólo ordenamiento disposiciones de patentes y marcas, ya más
recientemente, en 1987 se reforma y adiciona la Ley de Invenciones y Marcas y
en 1991 se publica la Ley de Fomento y Protección de la Propiedad Industrial
y se estableció en su artículo 7° la creación de una Institución especializada
que brindara apoyo técnico a la Secretaría de Economía en la administración del
sistema de propiedad industrial.
La Dirección General de Desarrollo Tecnológico (DGDT), dependiente de la Secretaría de
Comercio y Fomento industrial, es el antecedente inmediato del IMPI. La DGDT
tenía encomendada una serie de actividades encaminadas a promover el desarrollo
tecnológico, especialmente a través de la protección a la propiedad industrial
y la regulación de la transferencia de tecnología. No obstante, la
instrumentación de una profunda política de desregulación por parte del
gobierno federal trajo como consecuencia importantes cambios en la estructura
institucional de propiedad industrial.
El 10 de diciembre de 1993 se publicó en
el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se crea el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial. De conformidad con este Decreto de
creación, el IMPI continuaría teniendo como objeto brindar apoyo técnico y
profesional a la Secretaría de Economía.
A partir de ese decreto y durante los
casi cuatro años y medio siguientes de operación del Instituto, se registraron
importantes avances así como diversas modificaciones en su operación, ya que a
partir del mes de agosto de 1994, en virtud de las reformas a la Ley de Fomento
y Protección de la
Propiedad Industrial el Instituto es autoridad administrativa
en la materia, por lo que se le confieren en la Ley de la Propiedad Industrial
las siguientes atribuciones:
Otorgar protección a través de patentes,
registros de modelos de utilidad y diseños industriales; registros de marcas y
avisos comerciales y publicación de nombres comerciales; autorizar el uso de
denominaciones de origen y proteger los secretos industriales;
Prevenir y combatir los actos que
atenten contra la propiedad industrial y constituyan competencia desleal, así
como aplicar las sanciones correspondientes;
Promover y fomentar la actividad
inventiva de aplicación industrial, las mejores técnicas y la difusión de los
conocimientos tecnológicos dentro de los sectores productivos, fomentando la
transferencia de tecnología para coadyuvar a la actualización tecnológica de
las empresas, mediante la divulgación de acervos documentales de información
tecnológica contenidos en medios electrónicos, microfilmes y papel, así como de
la situación que guardan los derechos de propiedad industrial en el extranjero;
y
Promover la cooperación internacional
mediante el intercambio de experiencias administrativas y jurídicas con
instituciones encargadas del registro y protección legal de la propiedad
industrial en otros países.
Por otro lado, se ha modificado su
estructura orgánica en tres ocasiones, la última en 1999, buscando contar
siempre con una estructura administrativa suficiente y capaz para dar respuesta
oportuna a nuestros usuarios.
Adicionalmente, en la Ley Federalde
Derechos de Autor, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de
diciembre de 1996, se contempla un Capítulo denominado "de las
infracciones administrativas en materia de comercio" señalándose que la
autoridad administrativa en la materia será el IMPI.
Con base en las nuevas atribuciones del
Instituto y en la demanda de nuevos servicios, así como la necesidad de
agilizar los ya existentes, era necesario replantear la estructura del mismo,
orientada a cumplir con los compromisos hacia el año 2000.
De esta manera, en la Primera sesión de
la Junta de Gobierno en 1998 se presento el Proyecto de Reestructuración
Institucional "El IMPI hacia el año 2000", siendo aprobado el mismo
en su tercera sesión mediante acuerdo 34/98/3ª. Después de intensas
negociaciones se logra que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la
Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo autorizaran su nueva
estructura a partir de 1999.
Otras políticas.
El gobierno mexicano le ha dado gran
importancia a la propiedad industrial, ya que es uno de los principales
instrumentos para fomentar la competitividad de los sectores productivos. Por
esto se han establecido políticas gubernamentales de fomento a las actividades
productivas, entre las que destacan las planteadas en el Plan Nacional de
Desarrollo (PND) 1995-2000 y en el Programa de Política Industrial y Comercio
Exterior (PROPICE) que definen una estrategia encaminada a mejorar la
infraestructura tecnológica para el desarrollo de la industria, a través de
cuatro líneas de acción: a) dar a conocer los mecanismos para la difusión de
innovaciones tecnológicas; b) fortalecer la lucha contra la competencia
desleal; c) incrementar la formación de recursos humanos especializados en
propiedad industrial; y d) promover los acervos de información tecnológica
contenida en los documentos de Circuitos Integrados.